Craving vs impulso vs síndrome de abstinencia: diferencias clave en la adicción

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En el lenguaje cotidiano es habitual usar términos como craving, impulso y síndrome de abstinencia como si fueran lo mismo. Sin embargo, en el trabajo clínico con adicciones es fundamental diferenciarlos, ya que cada uno requiere estrategias específicas de intervención.

Este artículo se centra en aclarar qué diferencia al craving del impulso y del síndrome de abstinencia, y por qué esta distinción es tan importante en el proceso de recuperación.

Craving vs impulso: no son sinónimos


Aunque a menudo se utilizan de forma indistinta, craving e impulso son fenómenos diferentes.

El impulso se refiere a la tendencia inmediata a actuar sin reflexionar, una reacción rápida y casi automática ante un estímulo. Es la sensación de “hacer algo ya”, sin pasar por un análisis consciente de las consecuencias.

El craving, en cambio, es el combustible emocional y cognitivo que puede encender ese impulso. No es la acción en sí, sino el estado interno que prepara al cerebro para actuar:

  • Es el deseo intenso.
  • El anhelo interno.
  • La sensación de urgencia que pide satisfacción.

Puede haber craving sin que se produzca la acción; es decir, es posible sentir un deseo intenso sin ceder al impulso, siempre que existan estrategias y planes de acción para gestionarlo.

En Recovery CT trabajamos precisamente ese espacio entre craving e impulso: enseñamos a la persona a reconocer la “ola” del craving, observarla sin dejarse arrastrar y permitir que pase sin que se traduzca en consumo.

El objetivo no es eliminar el deseo (algo poco realista), sino:

  • Fortalecer la capacidad de posponer la acción.
  • Transformar la urgencia en una oportunidad de autocontrol.
  • Construir una relación más saludable con los propios impulsos.

Craving vs síndrome de abstinencia: origen y duración


Otro error frecuente es confundir el craving con el síndrome de abstinencia. Aunque pueden coexistir, no son lo mismo.

El síndrome de abstinencia es un conjunto de síntomas físicos y psicológicos que aparece cuando el organismo deja de recibir una sustancia a la que estaba fisiológicamente acostumbrado. Suelen ser:

  • Previsibles en el tiempo.
  • Relativamente inmediatos tras la última ingesta.
  • Limitados en duración (días o semanas).

Entre sus síntomas típicos se encuentran:

  • Temblores
  • Sudoración
  • Náuseas
  • Insomnio
  • Ansiedad intensa
  • Irritabilidad

El craving, en cambio:

  • No depende necesariamente de la abstinencia física.
  • Puede aparecer meses o incluso años después de dejar de consumir.
  • No siempre se acompaña de síntomas físicos visibles.
  • Está vinculado a recuerdos, emociones y contextos asociados previamente al consumo.

Un ejemplo clínico ilustrativo:
Una persona con seis meses de abstinencia relata que, al pasar por su antiguo bar, “me vino de golpe” un deseo intenso de consumir, a pesar de haberse sentido bien durante toda la semana. Aquí no hablamos de abstinencia física, sino de un craving condicionado por el contexto. El estímulo ambiental (el bar) activó la memoria emocional vinculada al consumo, generando un deseo intenso sin malestar físico.

Por qué es importante distinguirlos en la recuperación


Comprender la diferencia entre craving, impulso y síndrome de abstinencia tiene implicaciones directas en el tratamiento:

  • El síndrome de abstinencia puede requerir soporte médico y manejo físico de los síntomas.
  • El craving requiere principalmente estrategias psicológicas para gestionar deseos intensos, regular emociones y prevenir recaídas.
  • El impulso se trabaja entrenando la capacidad de pausa, reflexión y toma de decisiones conscientes.

En Recovery CT, esta distinción permite diseñar intervenciones más precisas:
no se trata de “apagar el deseo”, sino de aprender a reconocerlo, entenderlo y responder de manera diferente.

Bibliografía recomendada


American Psychiatric Association. (2013). Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders (5ª ed., DSM-5). Arlington, VA: APA.

Shmulewitz, D., Le Strat, Y., & Hasin, D. (2023). Validity of the DSM-5 craving criterion for alcohol, tobacco, cannabis, cocaine, heroin, and prescription opioids. Psychological Medicine, 53(7), 3020–3031.

Murphy, C. M., Stojek, M. K., & MacKillop, J. (2014). Craving as an alcohol use disorder symptom in DSM-5. Alcohol and Alcoholism, 49(1), 1–7.

Hartwell, E. E., et al. (2018). Craving for alcohol, loss of control, and relapse. Alcohol and Alcoholism, 53(3), 235–241.Grant, J. E., & Chamberlain, S. R. (2016). Expanding the definition of addiction: DSM-5 vs. ICD-11. CNS Spectrums, 21(4), 300–303

Escrito y revisado por

Nuria Manso Marina​

Psicóloga especializada en conductas adictivas · Nº Colegiado: CV18481
Nuria forma parte del equipo de psicología de Recovery CT. Especializada en adicciones, acompaña a cada persona con cercanía y compromiso para favorecer su recuperación y bienestar emocional.

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